



Ya se ha hablado en esta página de la Enseñanza Escolar y Universitaria en Bilbao. Esta vez el documento va a referirse a la Enseñanza Secundaria.
Uno de los centros donde se imparte, es el Instituto ubicado en el número 1, de la calle Licenciado Poza, construido en 1927 por los prestigiosos arquitectos José María Basterra y Ricardo Bastida, en donde se han formado muchísimos bilbaínos y vizcaínos.
En 1847, nace en el Casco Viejo, el primer Instituto de Bilbao, con el nombre de “Instituto Vizcaino de Primera Enseñanza”. Más tarde y trás ser derribado en 1925, fueron creandose otros. Este de Licenciado Poza ocupó su lugar como: “El Central”, algo así como el instituto por antonomasia de Bilbao.
Han estudiado en él muchos que llegaron a ser personalidades ilustres en diferentes áreas del saber y de la vida social y política. Permítasenos citar sólo a Miguel de Unamuno, con cuyo nombre se honra el propio Instituto en la actualidad.
Actualmente ofrece, una educación para la convivencia y la igualdad, que es vital para que esta sociedad pueda posteriormente cumplir las metas que se plantea. De estas iniciativas depende, en gran medida, que se puedan realizar los proyectos necesarios para convivir dentro de una positiva y digna calidad de vida.
Tiene un gran mérito, el esfuerzo de los profesores por llevar adelante su labor pedagogica, hacia la multitud de adolescentes que pueblan sus aulas. El equipo docente lo componen unos 100 profesores, para unos 700 alumnos por curso.
En paralelo a esta línea de enseñanza, se propone también: la normalización linguistíca y el proyecto multilingue. También puede ufanarse el Instituto por haber creado en 1888 la primera cátedra de Euskera de la historia, que la ocupó Resurrección Mª de Azkue, antiguo alumno y, más tarde, fundador y presidente de la Academia de la Lengua Vasca, Euskaltzaindia.
La puerta de este blog esta abierta, a poder contactar con aquellos antiguos alumnos que pasaron por sus aulas.
Una institución en Bilbao que seguramente trae a la memoria a muchos bilbainos viejos recuerdos, unos más agradables que otros ... sobre todo en época de examenes.
ResponderEliminarCuando leí tu nuevo trabajo sobre el “Insti” la memoria tomó el mando y empecé a ver las caras de tantos amigos de aquellos tiempos y, cómo no, la de nuestros profesores.
ResponderEliminarDe estos últimos recuerdo tantas cosas; desde su nombre o su mote (principalmente lo segundo), pasando por el “terror” que causaban en aquellos jovencísimos alumnos su “ferocidad” a la hora de examinar, sacarte a la pizarra o perseguirte por los pasillos y escaleras del edificio.
Cocón, Bismuto, Calavera, La Charo, El Purdi ….. ¿los recordáis? Yo sí, a todos y cada uno, con nostalgia, cariño y gratitud.
Admito que tenía mis favoritos. Jamás olvidaré mi primer día en clase de latín.
Nuestra profesora (Charo), mujer de increíble inteligencia y cultura, a la que tuve el honor de tratar cuando fui exalumno, comenzó el curso con una lapidaria frase que siempre me acompañó:
Dijo: Muchos pensáis que el latín no sirve para nada. Pues estáis equivocados. Gracias al latín, yo como todos los días.
Pasó algún tiempo hasta que pudimos entender el sarcasmo.
Lo cierto es que no puedo sino estremecerme por el paso del tiempo y el tremendo cambio que los años han causado en las relaciones entre docentes y alumnado.
En mis tiempos, subir a las aulas del segundo piso por la escalera principal del Instituto, reservada en exclusiva para los profesores, era un reto sólo al alcance de los chavales más osados.
¡Vivir para ver!
Casi todos mis profesores ya han fallecido. Digo casi todos, porque hace unos días sentí una espontánea sensación de alegría al cruzarme por la calle con uno de ellos. No tuve el valor de pararme para saludarle; estaba muy anciano.
Ahora puedo reconocerle como el superviviente de una era, el final de un modelo.
Mi saludo a los nuevos inquilinos de las aulas. Ojalá ellos también tengan un cronista como Javier que, treinta y muchos años después de su salida del “Insti”, les recuerden otros tiempos.
cada vez que paso por la calle Licenciado Poza (ya no vivo en Bilbao) me acuerdo, sobre todo de Paco, aquel bedel al que podías pedirle cualquier cosa, y de los profesores que nos infundían tanto respeto, y algunos más miedo que otra cosa: mi primera tutora fue Olga Rodrigo, cómo olvidarla... y Dominguez, el mejor profesor que he tenido en mis largos años de estudio... Un saludo para todos los ex-alumnos!
ResponderEliminaraupaaaaaaaaaaaaaaaaa
ResponderEliminarHola, ¿alguien me puede decir que tal está a día de hoy este instituto en todos los sentodos? muchas gracias
ResponderEliminarAlguien se acuerda del Guti? el cerebral profesor de matemáticas.. o el Manjarrés? de la misma asignatura que tiempos!!!
ResponderEliminarYo me acuerdo del Purdi, El Chepi, La Madamme, y del Escagues
ResponderEliminarPues hoy en día el instituto está muy muy bien. Ha sido reformado tanto por fuera como por dentro: hay ascensores, escaleras de emergencia, han agrandado los sótanos...
ResponderEliminarSoy un estudiante del bachillerato nocturno
Alguien me podría decir si es un instituto problemático, quiere cursar bachiller mi hija el próximo año y viene de un centro privado pequeño
ResponderEliminarRECUERDO EL INSTI COMO LOA MEJORES MOMENTOS VIVIDOS EN MI EPOCA DE ESTUDIOS.OLGA, ROSA LAZARO, AZUNCION SICHARD....EL PROFE DE FILOSOFIA QUE LUEGO SE PUSO DE JEFE DE ESTUDIOS...`PORQUE ESTEVEZ....
ResponderEliminar