Esta iglesia de San Nicolás de
Bilbao, está profundamente ligada a la festividad de San
Blas.
Llegando el 3 de Febrero de cada
año, todo su entorno se envuelve de vendedores del conocido “Cordón de San
Blas”, con su leyenda popular de proteger los males que afectan a la garganta, y
que tras nueve días de uso hay que quemar, eso sí: previamente tiene que estar
bendecido en la
Iglesia.
También podemos encontrar en los
puestos de venta ambulante, y en esa misma fecha, las famosas “rosquillas de
San Blas” y los caramelos de malvavisco.
La obra es de: Ignacio Ibero, edificada en estilo Barroco en 1756, conteniendo retablos de estilo rococó.
Su situación central en el arenal hace de este templo un lugar emblemático y referente, del casco-viejo bilbaino.
Su situación central en el arenal hace de este templo un lugar emblemático y referente, del casco-viejo bilbaino.
La imagen de Santa A polonia mas bella que he visto nunca (y he visto muchas)
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