El pasado 5 de Marzo de 2014, a las 7 de la tarde, tuvo lugar en Bilbao, en los
locales del Colegio de Enfermeria de Bizkaia, una sesión de “Mindfulness,
Meditación y Salud”, impartida por el enfermero, Jessu Gonzalez
Pereda.
Es un doble placer hablar aquí
de esta convocatoria. En primer lugar porque el tema me parece especialmente
atrayente y en segundo lugar porque conozco a Jessu hace muchos años y es una de
esas personas amables y cordiales, que te encuentras a lo largo del tiempo.
Le solicité unas palabras a
Jessu, con destino a “Bilbao: Desde dentro”, para que me transmitiera algo en
relación a esa convocatoria, y esto me dijo:
"Tratar de explicar y de entender, en diez líneas, en que consiste la conciencia plena (mindfulness) y sus beneficios para la salud, es como tratar de saber qué sabor tiene un arándano sin haberlo probado: no se puede. Tampoco lo explicaríamos en mil líneas; la única forma de saber a qué sabe un arándano es probarlo.
Para conocer la conciencia profunda hay que percibirla. ¿Como? Observando a través de la ventana que da a nuestro interior; esta ventana se llama meditación o conciencia presente.
Esto es lo que hicimos en la sesión de introducción al mindfulness en el colegio de enfermería: probamos los arándanos. Cada persona presente se asomó a su ventana interior, a sus sentidos, experimentándose.
Observador, observación y observado fundidos.
Sin palabras. Sencillo, sublime."
Observador, observación y observado fundidos.
Sin palabras. Sencillo, sublime."
Un placer Jessu.
(Foto y dibujo: Jessu, en la
imagen con su mujer: Amaia)


Es una pena que no haya llegado la información en fecha.Lo recibí más tarde.Muy interesante.estaría interesada para otra ocasión.
ResponderEliminarApreciado Jessu, hojeando su interesante libro Conciencia. De la Ciencia a la Conciencia, acerca de cómo definir la ciencia, se me ha ocurrido pedirle su concepto acerca una definición según la cual inteligencia pensamiento y ciencia son tres maneras de designar una y la misma actividad del espíritu (o, si se prefiere, del cerebro que se muestra capaz de representarlo) que es pensarse a sí mismo; determinación a partir de la cual, mediante sucesivas proposiciones dadas entre sí (cadena de razones mutuamente dadas) que no caben acá, se sigue que la ciencia es verdadera cuando reúne, en una llamada filosofía, a las tres ciencias naturales básicas, a saber, en primerísimo y prístino lugar, la matemática, pues ésta constituye nuestra única fuente de conocimiento vero (puro) irrebatible e irresistible, resistente pues a todos los esfuerzos de la refutación, y esto de manera absoluta; de la matemática se deriva la segunda ciencia a nuestro alcance, llamada lógica que reúne al pensamiento con el razonamiento (matemático); de las que, finalmente, se deriva la física entendida como la realización, acá en la materia, de la Inteligencia-pensamiento-ciencia, es decir, de la idea inmaterial y eterna que existe siempre sin haber nacido nunca ni llegar a perecer jamás.
ResponderEliminarEl argumento según el cual la matemática es invención humana (subjetiva) y no descubrimiento (objetivo-absoluto) se muestra falso cuando, por ejemplo, se nota que el número pi ha sido es y siempre será en todas partes la razón existente entre la circunferencia y su diámetro, y si esto no basta: ¿Cómo se puede inventar un número del cual sólo se conocen primero 1, luego 2 y 3 y así sucesivamente unos pocos millones de sus innumerables (infinitos) decimales?
A propósito, el argumento de los triángulos planos y los esféricos no es, con todo respeto, matemático; puesto que unos son los planos racionales determinados por tres puntos adimensionales y otras las superficies esféricas cuya irracionalidad (no proporcionalidad con el radio) impide su materialización y asimismo la de los triángulos esféricos... En todo caso, confundirlos es mezclar peras con manzanas.